Alud en la frontera entre Nepal y China deja 2,400 desaparecidos
Una avalancha masiva en la región fronteriza ha movilizado equipos de rescate internacionales ante la cifra crítica de personas sin localizar.

Una catástrofe natural de grandes dimensiones sacudió este viernes la zona limítrofe entre Nepal y China, donde un alud de proporciones históricas ha dejado un saldo preliminar superior a los 2,400 desaparecidos. El fenómeno, provocado por condiciones climáticas extremas y el desprendimiento de laderas montañosas, arrasó con asentamientos y rutas de comunicación clave en la región del Himalaya, dificultando severamente las labores de búsqueda y salvamento.
Las autoridades locales han desplegado operativos de emergencia en las zonas afectadas, aunque el acceso a los terrenos más críticos permanece bloqueado por escombros y nieve acumulada. Equipos especializados trabajan a contrarreloj para intentar localizar a los sobrevivientes atrapados bajo el sedimento, mientras la Secretaría de Relaciones Exteriores de México se mantiene atenta a los reportes internacionales para verificar si existen ciudadanos mexicanos en la zona del siniestro.
El impacto del desastre ha generado una movilización global, con organismos de cooperación internacional coordinando el envío de maquinaria pesada y personal médico capacitado para entornos de alta montaña. La magnitud del alud ha superado la capacidad de respuesta inmediata de las autoridades regionales, quienes han solicitado apoyo logístico a otros países para fortalecer las operaciones de rescate en el terreno.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ha informado que, hasta el momento, los consulados en la región asiática se encuentran en alerta para brindar asistencia consular en caso de requerirse. Asimismo, se ha hecho un llamado a los ciudadanos mexicanos que se encuentren en las cercanías de la frontera entre Nepal y China para que sigan las indicaciones de las autoridades locales y se mantengan en contacto con la representación diplomática correspondiente.
Expertos en geología advierten que el riesgo de nuevos deslaves persiste debido a la inestabilidad del terreno y al pronóstico de lluvias intensas en los próximos días. Mientras tanto, las labores de limpieza y búsqueda continuarán durante la madrugada, bajo condiciones de visibilidad reducida y temperaturas gélidas que complican aún más la supervivencia de quienes permanecen desaparecidos.


