México reclama a Estados Unidos deportación de connacionales a terceros países
El gobierno mexicano ha expresado su preocupación ante la práctica estadounidense de enviar migrantes mexicanos a naciones centroamericanas, ignorando la disposición de recepción nacional.

El gobierno de México ha manifestado formalmente su inconformidad ante las autoridades de Estados Unidos debido a la creciente práctica de deportar a ciudadanos mexicanos hacia países de Centroamérica. Esta medida, documentada en las recientes semanas, contraviene los protocolos de entendimiento bilateral, toda vez que el Estado mexicano mantiene una política de apertura y capacidad instalada para recibir a sus connacionales directamente en territorio nacional.
Fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores indicaron que esta situación genera una vulnerabilidad adicional para los mexicanos repatriados, quienes son trasladados a naciones donde carecen de redes de apoyo o vínculos legales. El gobierno federal ha enfatizado que este procedimiento complica los procesos de asistencia consular que el servicio exterior mexicano despliega habitualmente en las fronteras estadounidenses para garantizar un retorno digno y seguro.
Desde la Cancillería se ha reiterado que México cuenta con los mecanismos logísticos y los puntos de internamiento necesarios en la frontera norte para gestionar el flujo de repatriación de manera directa. La delegación mexicana sostiene que, al desviar a los ciudadanos hacia otras latitudes, se rompe el esquema de cooperación migratoria acordado previamente, el cual prioriza el respeto a los derechos humanos y la integridad de las personas en situación de movilidad.
El equipo diplomático ha solicitado una revisión inmediata de los protocolos de traslado para asegurar que las repatriaciones se realicen únicamente entre los países de origen y destino correspondientes. Asimismo, se ha propuesto mantener mesas de trabajo permanentes con las autoridades migratorias del país vecino para evitar que estas confusiones logísticas sigan afectando a cientos de familias mexicanas en los próximos meses.
Finalmente, el gobierno mexicano subrayó que cualquier estrategia de gestión migratoria debe basarse en el diálogo y la transparencia, evitando acciones unilaterales que impacten en la seguridad de los ciudadanos. La Secretaría de Relaciones Exteriores mantendrá el seguimiento puntual de cada caso reportado para asegurar que se respeten los acuerdos suscritos entre ambas naciones.


