Papa León XIV advierte sobre idolatría en proyectos políticos y económicos
El pontífice alertó este sábado que los proyectos que se presentan como libres suelen esconder una dependencia nociva hacia el poder absoluto.

El papa León XIV emitió este sábado una advertencia sobre los riesgos éticos que enfrentan las naciones al adoptar visiones políticas o económicas que, bajo una fachada de libertad, terminan subordinando el bienestar colectivo a intereses particulares. Durante su mensaje semanal, el líder religioso señaló que la idolatría política se manifiesta cuando las estructuras de mando se vuelven rígidas y se presentan como la única solución posible, anulando la participación ciudadana y el diálogo social.
El pontífice enfatizó que aquellos proyectos que prometen una liberación total a menudo caen en la trampa de la esclavitud del poder, donde los tomadores de decisiones priorizan la preservación de su influencia sobre el bien común. En un contexto global donde las tensiones sociales y el uso de tecnologías de vigilancia, similares a las reportadas recientemente en diversas latitudes, han comenzado a preocupar a organismos internacionales, el mensaje del papa hace un llamado a la reflexión sobre la ética en el ejercicio público.
En México, este llamado cobra relevancia en momentos en que diversas secretarías de Estado y organismos autónomos trabajan en la actualización de sus marcos de operación y transparencia. La advertencia sobre la idolatría del poder sugiere que el fortalecimiento de las instituciones no debe basarse exclusivamente en la fuerza o en el control tecnológico, sino en principios que garanticen la dignidad humana y el respeto a los derechos fundamentales.
Finalmente, el mensaje papal invita a las autoridades y líderes de todos los niveles de gobierno a revisar sus agendas de trabajo para asegurar que sus acciones no se conviertan en mecanismos de control que limiten la libertad de los ciudadanos. La Iglesia subrayó que la verdadera libertad política se construye mediante la apertura al debate y la rendición de cuentas, alejándose de cualquier forma de culto a la personalidad o al poder centralizado.


