Persisten los baches como reto crítico de infraestructura en la CDMX
La proliferación de baches en las principales avenidas de la Ciudad de México afecta la movilidad diaria y aumenta el riesgo de daños vehiculares.

La infraestructura vial de la Ciudad de México enfrenta una crisis persistente debido a la proliferación de baches, los cuales se han convertido en un riesgo constante para automovilistas y usuarios del transporte público. Este deterioro, exacerbado por la temporada de lluvias, afecta de manera significativa las arterias principales de diversas alcaldías, complicando los tiempos de traslado y generando una preocupación creciente entre la ciudadanía.
Vecinos de distintas demarcaciones han señalado que la aparición de estos desperfectos en el pavimento ocurre con frecuencia después de las precipitaciones, dejando al descubierto la fragilidad del asfalto ante el uso constante y la falta de mantenimiento profundo. Aunque las cuadrillas de servicios urbanos realizan reparaciones temporales, la recurrencia de los baches en los mismos puntos sugiere que las soluciones actuales son insuficientes para atender el desgaste estructural de las vialidades.
El impacto económico es otro factor relevante, ya que los conductores reportan daños recurrentes en neumáticos, rines y sistemas de suspensión de sus vehículos. Esta situación obliga a los automovilistas a realizar maniobras evasivas peligrosas, lo que incrementa el riesgo de colisiones menores y afecta la fluidez vehicular en horas de alta demanda en la capital.
Ante este escenario, las autoridades capitalinas han planteado la necesidad de implementar programas de rehabilitación integral de la carpeta asfáltica. Estas propuestas buscan pasar de las reparaciones superficiales a una intervención mayor en las zonas con mayor desgaste, utilizando materiales de alta resistencia que permitan una durabilidad prolongada frente a las condiciones climáticas cambiantes de la metrópoli.
Por ahora, la gestión de las vialidades continúa siendo un desafío operativo para las administraciones locales. La atención a este viacrucis urbano sigue como una prioridad en la agenda de movilidad, con el objetivo de garantizar condiciones de seguridad adecuadas para todos los ciudadanos que transitan diariamente por la Ciudad de México.


