Vecinos de Querétaro denuncian afectaciones por operación de centros de datos
Habitantes de los municipios de Colón y El Marqués reportan escasez de agua y fallas eléctricas vinculadas a la expansión de centros de datos en la región.

Residentes de los municipios de Colón y El Marqués, en el estado de Querétaro, han manifestado su creciente preocupación por el impacto ambiental y social derivado de la instalación y operación de diversos centros de datos en sus comunidades. Los pobladores denuncian que, desde la llegada de estas infraestructuras tecnológicas, han experimentado una notable disminución en la presión del suministro de agua potable y constantes interrupciones en el servicio de energía eléctrica, servicios que consideran prioritarios para la vida cotidiana de las localidades.
La instalación de estas grandes naves industriales, que requieren volúmenes masivos de agua para sus sistemas de refrigeración y una demanda constante de electricidad, ha generado un debate sobre los beneficios reales para los habitantes locales. Mientras las empresas del sector tecnológico presentan estos proyectos como motores de desarrollo económico y digital, los vecinos señalan que los costos ambientales y el estrés sobre la infraestructura pública superan cualquier derrama económica percibida en la zona.
Ante esta situación, diversos grupos vecinales han solicitado a las autoridades municipales y estatales una revisión exhaustiva de los permisos de uso de suelo y de las concesiones de agua otorgadas a las empresas operadoras. La exigencia central de la comunidad es la transparencia sobre el consumo real de recursos naturales y la garantía de que los servicios públicos básicos no se verán comprometidos por el crecimiento del sector industrial en la región.
Por su parte, las autoridades locales han indicado que se encuentran analizando las peticiones de los habitantes para verificar si las empresas están cumpliendo con las normas ambientales vigentes. Se ha planteado la posibilidad de establecer mesas de diálogo entre los representantes ciudadanos, los directivos de los centros de datos y las dependencias estatales de medio ambiente, con el objetivo de encontrar un equilibrio que no afecte la calidad de vida de los queretanos.


